Fiestas Arequipa Ciudad Blanca

479 ANIVERSARIO CIUDAD BLANCA DE AREQUIPA 2019

FELIZ DÍA, AREQUIPA 478 ANIVERSARIO

El día 15 de agosto la ciudad de Arequipa celebrará su 479 Aniversario de fundación española. Los arequipeños de nacimiento y de adopción se sienten orgullosos de ser parte de la gloriosa historia forjada con esfuerzo, dedicación y amor a lo largo de más de cuatro siglos y medio.

El Misti, volcán tutelar de la ciudad, ha sido mudo y singular testigo del crecimiento material, cultural, espiritual, arquitectónico, artístico, científico, etc. de Arequipa desde sus albores hasta el día de hoy. Nos hablaría, si pudiera hacerlo, de ilustres arequipeños, de gestas heroicas, del quehacer cultural en los claustros universitarios y colegiales, de trabajo incesante, de afanes cotidianos de los chacareros que con cariño han cultivado y matizado con múltiples totalidades verdes la campiña del río Chili, de terremotos y temblores que, si bien es cierto destruyeron parcialmente la ciudad, no amilanaron ni demolieron el ánimo de sus habitantes sino que, por el contrario, les dieron más fuerzas para levantar y mejorar lo derruido.

La efemérides que estamos celebrando debe servirnos para agradecer a todos nuestros antepasados por el legado y el ejemplo recibidos. Amaron y trabajaron para hacer grande a su patria chica. Los arequipeños de hoy tenemos la obligación de seguir su ejemplo para continuar el desarrollo y engrandecimiento de Arequipa.

Los arequipeños de hoy debemos seguir manteniendo y aun mejorando el aporte que siempre han dado a la patria los nacidos en esta tierra. Para ello es necesario superar discrepancias de cualquier índole, ser tolerantes con las ideas ajenas, acoger sin discriminación a los que optan por vivir en Arequipa, etc.
En el 479 aniversario de nuestra ciudad todos gritaremos con fuerza y orgullo: ¡VIVA AREQUIPA!

Domingo Diez Melgosa

LAS TRES FUNDACIONES

Los historiadores, al reseñar el origen de Arequipa, hacen referencia, por lo general, a dos fundaciones, la Inca y la española. Sin embargo, José Luis Bustamante y Rivero añade una fundación más (Arequipa Colla), anterior a las comúnmente aceptadas. Cierto que él mismo acepta que hay que poner mucha imaginación y conjetura.

LA AREQUIPA COLLA

“Si se quiere atisbar en la primera época del pasado arequipeño, fuerza es desandar siglos y salirse de los dominios precisos de la historia para hurgar en la nebulosa de los milenios y de la conjetura. Tribus collas de las riberas del Titicaca debieron de poblar el privilegiado paraje que, mirado desde el entonces recio imperio del Tiahuanaco, tenía su emplazamiento “al otro lado de los montes”, esto es, en la vertiente occidental de los Andes. ‘Arequipa’, en efecto, quiere decir en lengua aimará ‘detrás de las cumbres’, según la interpretación etimológica de Middendorf”.

LA AREQUIPA INCAICA

Se habla de una fundación incaica de Arequipa. Las huestes de Mayta Capac regresaban de conquistar a los habitantes de Moquegua cuando se encontraron con un valle verdeante y acogedor resguardado por los volcanes Misti, Chachani y Pichupichu. El cielo azul, las aguas del río y la nieve de las cumbres de los volcanes ilusionaron tanto a los soldados del Inca que una delegación se le acercó pidiéndole autorización para quedarse en este valle. Mayta Capac les contestó “Are quepay” (Sí, quedaos). El mismo Inca envió desde el Cuzco más familias para que fundaran pueblos, naciendo así Cayma, Tiabaya, Paucarpata, etc.

LA AREQUIPA ESPAÑOLA

Fundación de la ciudad de Arequipa. Garcí Manuel de Carbajal funda el año 1539, por orden de Francisco Pizarro, la Villa Hermosa del Valle de Camaná. Los vecinos españoles de este Villa comenzaron a tener problemas de salud a causa del clima del valle por lo que pidieron al Gobernador Pizarro que les permitiera trasladarse a las márgenes del río Chili, de clima más benigno. Pizarro atendió el pedido y encargó a Garcí Manuel de Carbajal trasladarse con todos los vecinos españoles de Camaná hasta Arequipa. Luego de explorar todos los lugares decidieron establecerse en la parte más baja que era plana y fácil de irrigar.

  • Todos comenzaron a trabajar con entusiasmo. Se hizo el plano de la ciudad a la usanza española, con calles que se cortaban en ángulo recto. Se señalaron los lugares donde se iban a levantar los edificios públicos, el de la plaza central y los que correspondían a los vecinos principales.

  • Cumplida la fecha para la fundación de la ciudad se colocó la cruz en el solar señalado para el templo, y en el centro de lo que sería la plaza mayor se clavó la PICOTA, símbolo de la autoridad y la justicia. Se convocó a los 96 vecinos españoles y en presencia de las autoridades se firmó el acta de la fundación de la ciudad con el nombre de VILLA DE LA ASUNCION DE NUESTRA SEÑORA DEL VALLE HERMOSO, el 15 de agosto de 1540, fiesta de la Asunción de María.

  • El primer Gobernador de la Villa fue don Garcí Manuel de Carbajal, su primer Alcalde Juan de la Torre y el primer párroco el Presbítero Rodrigo Bravo. A pesar del nuevo nombre con que los españoles nominaron a la ciudad permaneció el ya existente de Arequepay que, por no ser bien pronunciado por los hispanos, derivó en el de Arequipa.
Domingo Diez Melgosa

ELOGIO DE AREQUIPA

José Luis Bustamante y Rivero, arequipeño de nacimiento y corazón, en su obra “UNA VISIÓN DEL PERÚ. ELOGIO DE AREQUIPA”, titula así uno de sus capítulos, del cual copio al pie de la letra lo más significativo a mi entender.
“Así es Arequipa. Así la evoca, a través de la lente del recuerdo, mi retina filial.....”

  • “Vieja ciudad patricia, en que buscó solar y encontró asiento, sobre el poblacho indígena, la reciedumbre castellana”.
  • “Simple ciudad labriega. Campiña multicolor, relumbrante de sol. Laboreo cariñoso del agro, en menudas tabladas prolijas y minúsculos huertos, colgados, como macetas, del balcón de los Andes. Extraño mimetismo de los hombres y del suelo: ávidos los espíritus como las tierras secas, en afán paralelo y de linfas....”
  • “Viril ciudad heroica. Despejado el ambiente, sin nieblas ni ambigüedades. Neta la silueta de sus montañas; pleno de personalidad el perfil de sus próceres. Complejo de vivientes neurotismos: oscuras fuerzas internas que estallan en el espasmo de los terremotos o se crispan en la contorsión de los tumultos....Potros encabritados de las revoluciones”.
  • “Ágil ciudad dialéctica. Crisol de contrastes y de paradojas: caudillismo talar de Deán Valdivia; aulas y barricadas; vocación exacerbada del Derecho; cauces rurales, ampios como códigos, que llevan a lo largo de los linderos la torrentada del agua y la disciplina de la ley.....”
  • “Pía ciudad creyente. Misticismo irresistible....Ingenuidad devota de las costumbres. Entereza del dogma. Esplendores del rito. Maciza fe del corazón”.
  • “Pétrea ciudad adusta. Sólida trabazón de las viviendas, donde el sillar es símbolo de la psicología colectiva: roca y espuma, dureza y ductilidad. Amalgama del fuego, en que el aliento del volcán funde y anima las piedras y las almas”.
  • “Alta ciudad señera. Hurañamente sola en un repecho de la serranía. Oasis orgulloso....Lejos del mar....lejos de las cumbres, cuyos hielos no lo alcanzan, aunque lo atraen sus alturas.......”
  • “Blanca ciudad sonora. Alero de golondrinas, de tañidos y de cantares. Revolar incansable de alegrías y de penas en las agujas de las iglesias y en el campanario de las almas. Campanadas en el día, caudalosas como cascadas de cristal. Campanadas en la noche, finas y distantes como un cascabeleo de estrellas. Sinfonía obsesionante de campanas, en la cual las notas de esta prosa lírica quisieran ser como un repique nuevo, vigoroso y cordial”.
TOMADO DE: “UNA VISIÓN DEL PERÚ”. José Luis Bustamante y Rivero. Ediciones P.L.V.
Domingo Diez Melgosa